Antes de pujar: los deberes
La puja es el último paso, no el primero. Antes deberías tener hecho:
- Análisis de cargas: qué gravámenes subsisten tras la adjudicación (guía completa).
- Situación posesoria: si está ocupada y por quién (guía completa).
- Valor real de mercado: comparables de la zona; la "tasación" del edicto puede estar desactualizada.
- Tu puja máxima: precio de remate + impuestos + cargas subsistentes + posesión + reforma. Fija el número antes de empezar y no lo muevas en caliente.
- Financiación asegurada: si ganas, tendrás 40 días (régimen antiguo) o solo 20 (régimen nuevo) para pagar el resto. Sin plan de pago, no pujes (guía de la fianza).
- Saber qué régimen aplica: desde la reforma de 2025 conviven dos reglamentos con depósitos, plazos y mecánicas distintas — aprende a distinguirlos antes de nada.
Paso a paso en subastas.boe.es
- Identifícate en el Portal de Subastas con certificado digital, DNIe o Cl@ve.
- Localiza la subasta y lee el edicto completo y sus documentos adjuntos. Las condiciones particulares mandan sobre cualquier regla general.
- Constituye el depósito: desde la propia subasta, el portal carga el importe en la cuenta que indiques — el 5% del valor de subasta en el régimen antiguo, o el 10% (muebles) / 20% (inmuebles) en el nuevo. Sin depósito no hay puja.
- Haz tu postura: introduce el importe (respetando los tramos, si el edicto los fija). Puedes pujar varias veces; cada postura debe mejorar la anterior.
- Decide sobre la reserva de postura: si la marcas, tu depósito queda retenido por si el ganador no paga y el bien pasa al siguiente postor. Útil si de verdad quieres el bien; incómodo si necesitas liquidez inmediata (cuándo marcarla y cuándo no).
- Vigila el cierre — según el régimen: en las subastas del régimen antiguo, la mejor postura es pública y si alguien mejora en la última hora el cierre se aplaza (prórrogas de una hora, máximo 24) — se deciden casi siempre en ese tramo final. En las del régimen nuevo las pujas son secretas y el cierre improrrogable: nadie ve nada hasta el final, así que la jugada es ofrecer tu máximo calculado desde el principio (puedes modificar tu puja durante la subasta; vale la última, y en caso de empate gana la más antigua). La estrategia completa para pujar a ciegas, aquí.
Después del cierre
- Si no has ganado: el depósito se devuelve de forma automática en unos días.
- Si has ganado: el juzgado revisa que la mejor postura alcance los umbrales legales (en inmuebles, la referencia general es el 70% del valor de subasta; por debajo se abre un trámite especial). Aprobado el remate, tienes 40 días (régimen antiguo) o 20 (nuevo) para consignar la diferencia. Después llega el decreto de adjudicación, tu título de propiedad, y los mandamientos para cancelar las cargas posteriores.
- Impuestos: la compra en subasta tributa (normalmente ITP para inmuebles usados). Presupuéstalo desde el principio.
Errores típicos del principiante
- Pujar sin leer los documentos del edicto ("ya lo miraré si gano").
- Confundir valor de subasta con valor de mercado.
- Ignorar las cargas subsistentes y la ocupación.
- Dejarse llevar en la prórroga final (régimen antiguo) y superar la puja máxima planificada.
- No tener el dinero disponible para el plazo de pago (40 o 20 días según el régimen).
- No comprobar qué régimen aplica a la subasta y calcular mal el depósito o los plazos.
Cómo ayuda BIDIA
BIDIA hace la parte pesada del análisis previo: importa cada subasta del BOE, extrae cargas y situación posesoria de los documentos con IA, estima el valor de mercado con datos oficiales de la zona y lo resume en un score de 0 a 100. Tú decides; nosotros te damos los datos ordenados.
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Nota: esta guía es divulgativa y no constituye asesoramiento jurídico ni financiero. El funcionamiento operativo del Portal puede cambiar; consulta la ayuda oficial de subastas.boe.es y el edicto de cada subasta.